martes, 29 de octubre de 2013

Compra excluyente en Venezuela, por vicio y virtud

El gobierno venezolano tiene una política en torno al suministro de alimentos; una política en torno a los alimentos debería abarcar más que el suministro, debería ser como mínimo una política de soberanía alimentaria. En efecto, si hacemos caso de muchas fuentes y no solo las gubernamentales podríamos dar cuenta que tal política en si es de suministro de alimentos y que en términos generales ha venido funcionando.
Aunque quisiera decir que está funcionando, y ojalá por la población del vecino país que así suceda, tiene en este momento dificultades y no precisamente pequeñas.
Actualmente hay medios y no solo en Venezuela que se dedican de oficio a cubrir el desabastecimiento de productos básicos, con estanterías de supermercados que no están surtidas de determinados productos, escenas que no son del todo raras si se han visto los cubrimientos noticiosos de un huracán próximo a tocar tierra en un bonitos lugares de la cuenca del Caribe como Miami. Ya en anteriores oportunidades han hecho cubrimiento de contenedores completos que se declararon abandonados y en los cuales la comida que contenían se echó a perder, y dejan la sensación de que las autoridades venezolanas están dispuestas a hacer pasar hambre a su población con oscuras motivaciones detrás. A mucha gente le gustaría pensar que esto es consecuencia de las expropiaciones, como si fuera un requisito ser "chavista" para efectuar expropiaciones, cuando no es el caso pues la industria alimentaria no es ni medianamente "chavista", boliburguesa, o este expropiada; pues, la posición dominante de alimentos polar y nestlé con sus marcas propias o en franquicia todavía abunda en Venezuela.
Si pudiésemos prescindir por un momento de informaciones confiables de cosas que pasan en el vecino país e incluso no creyéramos que la política de su gobierno permitiera darle comida subsidiada a su población, entonces ¿nos parecería raro el hecho de la comida y otros productos básicos que "escapan" del vecino país?¿acaso que esto pase no es sólo consecuencia de la diferencia cambiaria, y no se explicaría si no fueran más baratos estos productos gracias a la política de su gobierno?¿explica esta fuga por "osmosis" el desabastecimiento, o que más puede estar involucrado?
No son pocas las personas en las regiones fronterizas, que aprovechando la diferencia en la tasa de cambio y ante la posibilidad de conseguir productos subsidiados hagan rendir su dinero yendo a mercar a venezuela, están en todo su derecho, tal vez esta consideren que legitimo no solo proveerse esto para su subsistencia sino para surtir sus tiendas e incluso algo más allá.
Y por este más allá se crean intereses de gente a ambos lados de la frontera por mantener este comercio más allá de lo necesario para la subsistencia. Pero definitivamente hay sectores "opositores" (no se trata de hablar de mas de quienes hacen oposición política a las autoridades del vecino país) que no se dan el lujo de ser ingenuos y, de manera consciente y consecuente, acentúan lo que ya ocurre de hecho, es decir, compras excluyentes (186).
Los ciudadanos que como parte de su subsistencia compran buenas y muy buenas cantidades de elementos de primera necesidad en el vecino país y que "escapan" de Venezuela están en su legitimo derecho de hacerlo, que estén a favor o en contra de las políticas del gobierno venezolano no es relevante a la hora de considerar lo que pasa en el vecino país. Hay que considerar que poderes se mueven para aprovechar esta situación, se reitera, más allá de la subsistencia y tienen intereses más allá del lucro, para aplicar conscientemente la compra excluyente y con ayuda de una fluida propaganda no solo en los confines de ese país, no demeritar una política, que por vicio o virtud explica que este sucediendo esto sino como herramienta propagandística contra el Estado venezolano.

domingo, 27 de octubre de 2013

Sobrecargas

Ya antes en este blog se había hablado del rezago de la teoría con respecto a la práctica en cuanto a métodos lucha no violenta; y no escapa a este rezago la lista hecha por el Instituto Albert Einstein precisamente por ser una lista conocida como "198 métodos de acción no violenta".
Hay dos tipos de sobrecargas descritos entre los métodos de intervención no violenta; uno como intervención social y otro como intervención política. Si se quisiera mantener como referente esta lista, y a la vez describir más métodos de los que explícitamente están listados, se puede proceder a nombrarlos como variantes.
El reconocimiento como variante que se propone es a las netstrikes, y a la sobrecarga de correos con quejas y declaraciones (el blog boicot ciudadano da algunos ejemplos). Es fácil reconocer en ellas una forma de intervención, y se puede discutir de que tipo, pero a falta de una mejor forma de encuadrar estas formas de lucha diría que son variantes de la sobrecarga de sistemas administrativos (193). Esta variante no solo puede ser dirigida contra paginas gubernamentales sino de cualquier organización (transnacionales, think tanks, etc), cuando se necesite manifestarle la indignación.

viernes, 25 de octubre de 2013

Lo llaman boicot y no lo es

El paro agrario del pasado mes de Agosto despertó entre la población en general una gran solidaridad, y manifiesto la justeza de sus reclamaciones con movilizaciones en las ciudades, y muchos actos simbólicos, como ponerse la ruana. Otro acto que buscaba la solidaridad con el movimiento agrario, pero que no pierde vigencia aunque este movimiento agrario ya haya "pasado", fue el Pacto de consumo ético: apoyo a los campesinos colombianos que llama a boicotear una serie de corporaciones que degradan el medio ambiente, arruinan a productores de nuestros campos, atacan la economía de subsistencia con la prohibición de las semillas nativas, etc.
Quienes promueven este acto, hasta donde lo permite conocer otras cosas que comparten en la red, simpatizan, al menos en parte con ideas como la economía basada en recursos; que vendría a ser un desarrollo de la idea, aparecida en los ochentas (la tercera ola de Alvin Toffler), de prosumidor.
Se podría discutir aquí si la sola conciencia de consumidor responsable puede, no digamos echar por la borda el capitalismo (de las iniciativas de prosumidores por comida sana, organica, sin azucar, aditivos, etc. transnacionales como McDonalds o Coca Cola han sacado lineas de negocio con las cuales estas formas de consumo han perdido la independencia que reclamaban del sistema), sino tan solo acabar con lacras como las transnacionales a las que va dirigido el "boicot". ¿Pero esta solidaridad de los impulsores de esta iniciativa si es una lucha al lado de los campesinos y de la producción agropecuaria nacional?
Si encuadramos esta iniciativa en un esquema como la lista de Gene Sharp, se podría decir que se trata de eventos de intervención no violenta, más exactamente intervención económica y están listados como mercados alternativos (190) o instituciones económicas alternativas (192).
Si quieren, como dicen pretender, una soberanía alimentaria; amenazada de muerte por transnacionales asentadas en el país, por importadores de alimentos y eventualmente por acaparadores de tierra que sembraran grandes extensiones de tierra para producir alimentos para exportación, cuando no para especulación inmobiliaria; un paso adelante se debe lograr con un autentico boicot o con otros tipos de intervención económica; hasta entonces no están hablando realmente de un boicot y si quieren hablar de uno auténtico el debate esta abierto.

jueves, 24 de octubre de 2013

No hay lugar para la ingenuidad

Gene Sharp con su Instituto Albert Einstein han detallado una lista de formas de lucha no violenta. En el momento la lista tiene 198 formas de lucha no violenta.
Para quienes están vinculados a sectores que impulsan movilizaciones constantemente, la lista no puede parecer sino incompleta, sólo con carecer de las formas de lucha propias de movimientos de finales del siglo pasado y principios de éste (ecologistas, piratas, etc) se pierden de vista aspectos de la lucha no violenta.
En la sección dedicada a la intervención no violenta se listan muchas formas de lucha que sin duda para ser usadas de forma intensiva no podrían llevarse a cabo sino con la intervención de grandes poderes estatales(potencias extranjeras) o económicos (monopolios nacionales o extranjeros).
El Instituto Albert Einstein ha elaborado sistemáticamente manuales que han sido utilizados para desestabilizar gobiernos; y los conflictos sociales que se dan en varios países se convierten en desestabilización cuando se ven involucrados grandes poderes económicos. Y si hay interés por que estos manuales (que de por si no tienen nada de malo, pues son armas que hacen daño solo en manos de quien las usa) sirvan para determinadas organizaciones lleven a cabo su lucha; existen no sólo manuales sino doctrinas sobre desestabilización con un componente de lucha no violenta; pero que, la mayor parte de las veces, son conscientes de acondicionar intervenciones multilaterales o extranjeras.
Los agencias de que disponen las potencias para intervenir en los asuntos internos de otros países, hace mucho tiempo trabajan bajo la doctrina de guerras de cuarta generación, guerras asimétricas o guerras irregulares, y uno de sus aspectos es combinar luchas no violentas con operaciones militares.
Cuando miles de personas a lo largo de la historia reciente adoptaron la desobediencia civil como forma de lucha no lo hicieron pensando que la desobediencia civil fuera usada ámpliamente en beneficio de grandes poderes económicos o sus representantes en los Estados. Se puede confiar en que podamos desobedecer civilmente medidas que causen un gran perjuicio social, pero no hay que ser ingenuos.

miércoles, 23 de octubre de 2013

De Thoreau a Sharp

Si se tiene que encuadrar el boicot dentro de una forma de lucha, esta sería la desobediencia civil; a su vez la desobediencia civil se encuadraría dentro de la acción directa y a esta le sobran teóricos.
En esta entrada quisiera resaltar a dos personalidades que tienen que ver con la desobediencia civil en particular, ellos son Henry David Thoreau y Gene Sharp; el primero por ser reconocido como el primer referente histórico de esta forma de lucha y el segundo por llevarla un relativamente elevado nivel de sistematización tal que ha puesto ese conocimiento en manos de gente que ha llevado su lucha hasta el límite de derribar gobiernos.
Ha sido una historia de más de un siglo la que transcurre desde que Thoreau afirmaba que el mejor gobierno no era el que gobernaba poco sino el que no lo hacía en absoluto, y que el lugar para las personas verdaderamente honestas, que no apoyaban con sus actos (como el pago de determinados impuestos) la comisión de hechos que iban en contra de sus conciencias, era la cárcel; y previó la que para él era acaso la única revolución pacifica posible, a saber, que al negarse a colaborar con la injusticia y tenerselas que ver con el funcionario (recaudador de impuestos, policía, etc) lo haría desistir, si acaso de aplicarle la sanción, también de ser participe de una injusticia.
En la idea de Thoreau ya se puede ver algo de lo que seria la tesis fundamental de Sharp, y es que en un Estado gran parte del poder se da en base a un conjunto de compromisos que pueden resentirse, o interrumpirse ocasionando malestar en el funcionamiento del Estado, o podría decirse también, el Sistema.
Es en los intersticios de las contradicciones del Sistema donde se materializan las muy diversas formas de lucha no violenta y de desobediencia civil. Sharp distingue tres tipos fundamentales de acciones no violentas: la persuasión- protesta, la no cooperación, y la intervención no violenta.
Pero, desgraciadamente, el nivel teórico que se corresponde con las formas de lucha no violenta esta rezagado con respecto a la práctica y como las formas de lucha son eso, es decir, armas son bandos enfrentados los que pueden hacer uso de ellas y lo hacen.
Teniendo claro que podemos hacer uso de estas formas de lucha que nos proporciona la desobediencia civil y que también nuestros contradictores pueden hacer uso de ellas, debemos evitar caer en ingenuidades.