La obra da cuenta de muchas posiciones a lo largo de más de veinte años no sólo contribuyendo en la teoría sino en la práctica, particularmente en la práctica política, de la resistencia civil. Causa que defendió en contra de la corriente de amplios repertorios de confrontación violenta.
Una acción colectiva contendiente puede tener en su estrategia como blanco los atajos de la corrupción y la violencia, entendida como violencia directa e incluso cultural, pero la resistencia civil de Mosquera apunta a la violencia estructural; así lo dejo plasmado en consignas como por la soberanía económica, resistencia civil y también por la soberanía, el trabajo y la producción nacionales; resistencia civil.
Hace justicia a Francisco Mosquera el como lo ignoran sectores de la intelectualidad que posan de abanderados de la resistencia civil cuando han abandonado aplicarla a lo que realmente importa.
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