martes, 26 de noviembre de 2013

Lo convencional deviene en ... plantilla

De los tipos fundamentales de resistencia civil los más convencionales son los dos primeros; son convencionales en tanto que hay legislaciones que los reglamentan: movilizaciones, huelgas, objeciones de conciencia, voto en blanco (forma convencional del boicot electoral), boicots (hay algunos de ellos que están prohibidos explícitamente), etc.
Cuando aquello hacia lo que va dirigida una acción ya sabe que esperar de esa acción más que aquellos que ejecutan la acción se está en el reino de lo convencional. Es cierto que hay métodos de acción colectiva contendiente y disruptiva que fueron creadas en las últimas décadas y que la gente se ha ideado formas que se salgan de lo convencional; pero a un método disruptivo le sobreviene tarde o temprano un devenir en algo convencional, reglamentado, y tal vez inocuo debido a prohibiciones explicitas.
El colmo de todo esto es que el planteamiento de estas luchas se pueda reducir a una plantilla, ejemplos se pueden ver en el blog boicot ciudadano.
En tanto que el boicot es abstención, esta es una plantilla para abstenerse (de comprar, consumir, etc), de una forma que apenas sí es activa.
Titulo (puede incluir el nombre de una empresa, una práctica, una política a ser boicoteada)
Exposición de motivos: El/La ____________(corporación/banco/persona) ____________(destruye/roba/contamina) ... busque alternativas en ___________(mercados alternativos/medios de comunicación alternativos/formas alternas de financiación y crédito) ...
Boicot 1: No comprar a __________(gran corporación transnacional)
Boicot 2: _____________(Divulgar, Difundir, Denunciar) entre ___________(amigos/familiares/defensores de consumidores)
Boicot 3 (opcional): Busque las siguientes alternativas ...
En un boicot de consumo, por ejemplo, el triunfo está en afrontar de manera correcta el "esquirolaje" de la mayor parte de la sociedad o muy buena parte de ella; esto no se logra con una abstención pasiva y sí con una abstención más activa de la que provee la plantilla.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Por un uso mejor de los términos

Así se puedan tener diferencias con otras miradas de los temas de no violencia y temas afines, una lectura de sus obras puede ayudar a dar un mejor tratamiento a los términos para evitar confusiones como las que se han dado en este blog cuando se han utilizado términos como lucha no violenta, resistencia civil, desobediencia civil, etc., para referirse a lo mismo.
De la obra Acción política no violenta, una opción para Colombia se nota que un término más usual es acción colectiva contendiente (o contenciosa), el término acción política no-violenta es preferido al uso en la obra del término resistencia civil por ser considerado por sus autores como reactivo cuando lo que buscan es algo propositivo y constructivo.
En lo sucesivo es de preferencia en este blog el uso del término resistencia civil como forma por excelencia de la acción colectiva contendiente, pues acaso no es la única y el término puede fácilmente acoger acciones convencionales, como las acciones populares y de grupo, reconocidas en la constitución.
También en el reconocimiento que la violencia deslegitima ante la opinión pública las más justas reivindicaciones y abona el terreno para la represión oficial; las acciones civiles o ciudadanas son las que no acarrean contra ellas más acciones en contra que unas que se dan gratuitamente.
En lo sucesivo decir que la resistencia civil es no violenta es redundante, la desobediencia civil es no violenta también es redundante; a propósito, estas dos no son lo mismo pues la desobediencia se enmarca sólo dentro de uno de los tres tipos de resistencia civil, al lado de los boicots y expresada en formas particulares como la insumisión o la objeción de conciencia. La única forma en que el adjetivo "civil" no será sinónimo de "no violento" es claramente en guerra civil.

martes, 12 de noviembre de 2013

Otro deslinde necesario

Al iniciar en el estudio de los Boicots y otras formas de lucha, careciamos de referentes teóricos e incluso prácticos. Uno de los primeros referentes teóricos que puede uno encontrar es como ya se había visto antes es Thoreau; en tiempos contemporáneos un referente teórico para bien o para mal (desgraciadamente más para mal) ha sido Sharp, y ha sido necesario deslindarse de mucho de lo que significa Sharp.
La obra de estos personajes ha influido en otras obras que son más cercanas a las experiencias latinoamericana y colombiana no solo en aspectos teóricos sino prácticos. La no violencia en su mirada criolla ha contado con representantes y con obras teóricas; una de estas obras se titula acción política no violenta, una opción para Colombia y dispone de gran cantidad de referencias y citas de obras teóricas sobre la no violencia; en cuanto a los representantes está Antanas Mockus y Freddy Cante, quien fue su asesor en la alcaldía para temas de resistencia civil.
Aunque el libro fue compilado por Freddy Cante y Luisa Ortiz, integrantes del Centro de estudios políticos e internacionales (CEPI) de la Universidad del Rosario, Mockus podría pasar por coautor de esta obra pues hace el prologo y presenta dos artículos en ella, uno de estos conjuntamente con Cante.
Esta obra entre sus contribuyentes tiene precisamente a Gene Sharp, y se puede encontrar un artículo que tiene como apéndice la famosa lista de 198 métodos de lucha no violenta.
Si hay una obra escrita que puede decirnos mucho de lo que piensa Mockus o darnos idea de lo que es la cultura ciudadana es este libro.
Uno de los objetivos del enfoque que hacen de la no violencia es que si mucha de la violencia hunde sus raices en el descontento social, entonces la tramitación de los conflictos sociales a traves de la no violencia debe contribuir bastante a la erradicación de la violencia. La no violencia tiene entonces un potencial para la paz y para la seguridad incluso. Entonces los gobiernos en busqueda del bien máximo de la paz se convertirían en aliados de los ciudadanos en sus acciones no violentas.
Si Sharp pone en un mismo saco acciones ciudadanas con acciones de gobiernos (y aunque no lo confiese, con acciones de grandes poderes económicos no estatales), Mockus le da prioridad a la iniciativa de los gobiernos en plantear acciones no violentas como protestas contra "los violentos", ostracismo y sanción moral de toda la sociedad a los violentos, etc.
Al estudiar las acciones no violentas desplegadas por los movimientos sociales y sus comunidades ponen de manifiesto que crecen allí donde hayan oportunidades políticas, pero que al ser estas escasas y dispersas en el tiempo, lo cual es una premisas valida, entonces lo acertado es llegar al gobierno para desde el gobierno generar las oportunidades políticas que hagan prosperar movimientos que hagan acciones no violentas que se opongan a la violencia y sean alternativas a la violencia y cooperen con la seguridad.
La opción que plantean Mockus y Cante no pueden pretender que sea la única forma legitima que pueda tomar la resistencia civil; ya antes otros en política han nadado contra la corriente del levantamiento en armas, la extorsión llevada hasta el colmo del secuestro para sostener "la causa" o para fines "políticos", y el atentado personal. El ser gobiernista como premisa para la resistencia civil es el peor devenir en una acción convencional contra el cual, en la introducción del libro, advertía el autor que era tanto o más peligroso que el devenir en violencia.

sábado, 9 de noviembre de 2013

Gene Sharp y luchas que no son civiles.

Según la clasificación que podemos encontrar en la obra de Gene Sharp de los métodos de resistencia civil (en la obra de Sharp es acción no violenta) se dividen básicamente en tres:
1. Los métodos de protesta, presión, persuasión, publicidad y acción simbólica.
2. Los métodos de no cooperación, no colaboración y desobediencia
3. Los métodos de intervención y acción directa no violenta
Cuando el Instituto Albert Einstein y Gene Sharp se dieron a la tarea de hacer una lista y dar ejemplos, muchos podrían esperar que se detallen en esa lista cosas que puedan hacer los ciudadanos; la idea es que muestren formas de luchar que den poder a los ciudadanos.
¿Acaso no es eso lo que uno puede inferir de la lista de Sharp? Definitivamente, no. Gene Sharp con esta lista, como se dice, pela el cobre; muestra aspectos que no hacen sino darle razón a quienes ven en él nada más que un creador de manuales para el golpe suave o de mecha lenta.
Las objeciones que se le pueden hacer a esta lista y que tienen poco o nada que ver con la resistencia civil en luchas sociales son:
1. Enmascara el uso de métodos de resistencia civil para oponerse a poderes como monopolios, transnacionales, etc. Según la idea detrás de este enfoque bastaría que los gobiernos y sus representantes se hagan a un lado; es el error de pensar que los gobiernos son el problema y no los Estados. La lista se centra en recomendar acciones contra gobiernos y sus funcionarios:
Acosos a funcionarios (31); mofa a funcionarios (32); boicot de los cuerpos legislativos (123); boicot de empleados y posiciones gubernamentales (125); boicot de departamentos, agencias y otros cuerpos gubernamentales (126); boicot de las organizaciones dependientes del gobierno (128); negarse a aceptar a los funcionarios designados (131).
2. Hay acciones en esta lista que son hechas por gobiernos o que propician el intervencionismo de otros gobiernos y no tienen que ver con acciones ciudadanas:
Embargo domestico (92); embargo de vendedores internacionales (94); embargo de compradores internacionales (95); embargo internacional de comercio (96); cambios en representaciones diplomáticas y otros (151); demora y cancelación de eventos diplomáticos (152); retención del reconocimiento diplomático (153); retirada de las organizaciones internacionales (155); negación de la membresía en cuerpos internacionales (156); expulsión de organizaciones internacionales (157); soberanía dual y gobierno paralelo (198).
3. Se ponen al nivel de luchas que hacen los ciudadanos muy frecuentemente, otras que no nunca o casi nunca hacen debido a limitaciones inherentes a los auténticos movimientos sociales o que se pueden llevar a cabo y tener gran éxito con un gran apoyo económico detrás:
Operación comercial excluyente (186); dumping (187).
4. Uso de la mentira y el fraude: Falsificación políticamente motivada (185). Esta acción está inscrita entre los métodos de intervención económica y tiene más sentido si se la traduce como falsificación de moneda políticamente motivada.
Sin duda no pueden significar lo mismo la "lucha no violenta" de gobiernos y monopolistas nacionales y transnacionales que la resistencia civil de ciudadanos, valga la redundancia.